El día de hoy amanecí con la noticia de que el actor Luis Gerardo Méndez, mejor conocido como Javi Noble de la película "Nosotros Los Ricos", había declarado ser gay en una entrevista a una revista de publicación nacional. Lo encontré en mi feed de Facebook y me llamó la atención. Más que nada, porque salir del clóset en México, en una revista de circulación nacional, sólo te lleva a dos situaciones:
1. Empiezas a ser el escarnio social en Twitter, Facebook y anexos, con los incontables memes que le siguen; y
2. Tu carrera termina incluso si aún no había empezado.
Sí, hay que decirlo: México no está preparado psicológicamente todavía para tener una celebridad exitosa abiertamente gay. ¿Juan Gabriel? Él ya era famoso cuando se especulaba de él, y aún no existe una declaración contundente de su parte. "Lo que se ve no se juzga" no me parece un "sí", y bueno, Juan Gabriel ya se ganó un lugar en el cielo por ser el soundtrack de muchas parrandas nacionales, ¿que no?
Otros artistas internacionales, como Ricky Martin, han sufrido una baja de popularidad en México al salir del clóset, lo cual está por probarse ahora que será jurado del programa La Voz. ¿Será posible que México acepte, en horario 100% familiar, a una persona abiertamente homosexual, con dos hijos y recientemente separado de su pareja sentimental? Ya veremos lo que dice el rating, y cuánto de este "escándalo" afectará directamente al programa.
Volviendo a Luis Gerardo, al leer con más detenimiento la nota, me entero que en realidad él nunca menciona las palabras "soy gay", "me gustan los hombres", o algo que defina claramente su preferencia sexual. Simplemente, al preguntársele sobre el tema de la infidelidad, su respuesta textul fue la siguiente:
"Si el acuerdo es que puedes acostarte con quien quieras, no hay problemas, pero si no, no está padre. A muchos les fui infiel, me costaba mucho trabajo. Pero me reivindiqué".
Simplemente la frase "A muchos les fui infiel" les pareció una declaración de principios, y una abierta confesión de la sexualidad de una celebridad. Él no ha declarado nada hasta ahora, pero, ¿es necesario? Ahora un cuarto de México tiene una opinión distinta de él por esta "declaración" de su sexualidad.
¿Hasta qué punto la sexualidad de una persona es importante para valorarlo como persona? ¿Es necesario saber el estatus marital de una persona para calificar si es bueno, malo, si es responsable o sabe hacer bien las cosas? ¿En cuántos trabajos es requisito "estar casado", o en otras palabras, ser heterosexual, para obtener posiciones estratégicas y que vayan de acuerdo con los "valores de la compañía"?
Por supuesto, la industria en la que se mueve Luis Gerardo no es una de ellas. Siempre se ha "rumorado" que la mitad de los que se dedican a la vida artística, si no es que todos, tienen tendencias "raritas". Dicen que es parte del hecho de ser creativo, original, de ir contra las reglas y lo establecido, y yo pregunto: ¿Son éstas características exclusivas de una persona gay? Por definición, ¿una persona creativa e inteligente es automáticamente gay?
Si alguien no tiene deseos de casarse o tener hijos, ¿eso lo convierte automáticamente en una persona con tendencias "extrañas"? ¿Te preocupas porque tu hijo o hija ya está en edad de "merecer" y no le conoces novia o novio? ¿Automáticamente descalificas a un posible candidato porque es afeminado o muy hombrudo, si es mujer?
Odio todos los comentarios del tipo "yo ya sabía que era gay", "si se veía desde lejos", etc. ¿Cómo pueden asegurar con tal certeza la preferencia de alguien? ¿Lo conocen o han intimado con él para hacer tal declaración?
¿Qué pasa si después descubres a esa gente con alguien del sexo opuesto? ¿Cambia tu opinión de él o ella?
Muchas de estas preguntas no tienen una respuesta correcta o incorrecta. Mucho depende de nuestra educación, de los principios y valores que nuestros padres, familia, entorno social, nos han inculcado. Nuestros prejuicios juegan un papel importante en este tipo de situaciones, en las que debemos calificar a una persona aún antes de conocerla o tratar con ella.
Por ello, es importante lo que pasó con Luis Gerardo. Ver que aún somos un país que no acepta las diferencias, que las omite, o trata de ocultarlas, y que se conforma con el status quo es a la larga dañino para cualquier nación. En Estados Unidos, un país ciertamente más progresista en estos asuntos que el nuestro, aún se lucha día con día para que los derechos de la gente gay sean reconocidos por ley, y aún la "salida del clóset" de celebridades sigue causando encabezados y dolores de cabeza para la gente que no acepta que no todos somos iguales y ciertamente hay preferencias sexuales como colores en la naturaleza.
Después de todo, sólo Luis Gerardo y su círculo íntimo saben la verdad, y es a ellos a los únicos que les importa. Él no dejará de ser un excelente actor o mejor persona si sale del clóset, o se queda en él.
Y por supuesto, opino que una persona no necesita forzosamente "salir del clóset" de manera pública para ser feliz. Ni siquiera debe aceptar o ventilar su sexualidad para sentirse pleno o dichoso. Mientras viva de acuerdo a sus estándares, haga lo que desea hacer y lleve una vida plena, sin miedos de ningún tipo, puede hacer lo que guste. Al fin y al cabo, los que le quieran y sepan de él, lo aceptarán sea como sea, y los que no lo acepten, tienen más trabajo del que sus tristes vidas pueden soportar.
Ánimo, Luis Gerardo. Llegará el día e que la preferencia sexual será como el color de calcetines que más te gusta: un dato útil, pero innecesario para apreciar a una persona.
Espero sus opiniones al respecto. Gracias por leerme.

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